ARTE

 


El Conjunto
El Claustro
El Pórtico
La Iglesia
El Retablo
El Órgano

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Conjunto
 
Patio
          El conjunto arquitectónico de Zenarruza es monumento nacional de Euskadi desde 1948. Su marco es pequeño pero ofrece varios aspectos que lo definen en su singularidad.

            La orografía del terreno sobre el que se encuentra obligó de alguna manera a su construcción que lo estructura como una especie de castillo con su patio de armas en el centro, con dos puertas de acceso al este y oeste que cierran su interior. Al lado norte la iglesia y la hospedería, que flanquea el lado oeste, (edificada en el emplazamiento de las antiguas casas de colonos, arrasadas en el último incendio) y al sur y el este las casas de los entonces canónigos y hoy vivienda de la comunidad monástica. Salvo la hospedería, construida en el año 1997, el resto de los edificios datan del siglo XVIII, y la iglesia del XV.
          
              A la entrada este llega el camino empedrado que sube desde Ziortza-Bolibar, construido en época medieval, y actualmente único trozo de camino empedrado del camino de Santiago en Bizkaia. Aunque faltan muchas cruces, el camino está flanqueado por un vía crucis de piedra del siglo XVI. Destaca de ellas la correspondiente a la crucifixión que muestra en ella reproducidos todos los instrumentos de la pasión de Jesucristo.

            Los dos arcos de entrada que dan paso al recinto y que son medievales, muestran en su dovela central el escudo de los Mújica-Butrón, familias que contribuyeron de modo especial al desarrollo del lugar.

 

Ver fotos
Volver

 

 

 

 

Claustro

 

 
Claustro
   Antes de entrar en el edificio principal y con acceso exterior destaca el claustro del siglo XVI, de estilo plateresco. Se trata del único claustro de Vizcaya de estas características.

            Es un bello edificio de dos plantas, apoyados sobre columnas de piedra de una sola pieza de estilo toscano, la primera con arcos de medio punto, rematados con una hermosa clave en forma de pergamino; y, el segundo piso con arcos carpaneles, con una clave similar, unidos por una bella balaustrada. Lo remata una cuidada cornisa con toda una fila dentada que la recorre y sobre ella un cordel de piedra, delicadamente realizado.

            Entre arco y arco los típicos medallones platerescos representan la concha de peregrino, en un piso por al reverso y en otro por el anverso, y en otros la cruz trebolada. 

            El peregrino que llega pueda captar que se encuentra en buen camino, ya el arco de la puerta que da acceso al claustro muestra estas dos enseñas.
 
Ver Fotos
Volver

 

 

 

 

 

El Pórtico

 

 
Pórtico
     Todavía antes de entrar en la iglesia tenemos que acceder al hermoso y original pórtico también del siglo XVI, con una trabajada estructura de madera decorada con discos solares, típicos de la cultura y el arte vasco, y justo ante la entrada la original la pinjante cabeza de lobo que con tono de amenaza defiende la entrada al lugar como queriendo ahuyentar a todo lo que se acerque con malas intenciones.

            Destaca una viga hermosamente labrada y colocada a modo de dosel sobre uno de los asientos que parece recordar el lugar especial donde se sentarían las autoridades en su primera época de anteiglesia.

            Dando ya acceso al templo la puerta está custodiada por una fila de columnas, bellamente trabajadas que forman en el arco un conjunto de arquivoltas perfectamente conservadas.

            Destaca en el tímpano un Cristo majestad, mostrando las llagas de resucitado, flanqueado por dos ángeles músicos. Todo el conjunto, un tanto elemental, parece responder a una elaboración anterior, pero parece lógico fecharla en el siglo XV.
Ver Fotos
Volver

 

 

 

 

La Iglesia

 

 

 

Iglesia

              El edificio presenta una nave, la típica planta de salón del País Vasco. Sólo dos capillas laterales en el lado izquierdo rompen su estructura.

            La bóveda responde a un gótico tardío y está bellamente atravesada por todo un conjunto de nervios que dan seguridad a los inconvenientes que ofrece su anchura, y confluyen todas en claves decoradas; imágenes de Cristo, la vírgen, apóstoles y estrellas. Todo un conjunto que conforma una especie de cielo al que se dirigen todos los enterramientos que llenan el suelo del templo.

           La capilla lateral de la nave, construida como capilla funeraria de los Múgica, es actualmente la del Santísimo, con un tabernáculo del siglo XVI, con un hermoso Ecce homo en relieve. Su arco de entrada muestra todo un labrado en la piedra cuya imaginería deja suponer una historia de salvación.

            La otra capilla ya en el espacio del presbiterio, la construyó el abad Diego de Irusta, uno de los grandes abades y más significativos de la época de Colegiata, para reposar sus restos y los de su familia. Es de estilo plateresco y en ella destaca un conjunto escultórico que muestra al abad arrodillado con un Santiago a sus espaldas que muestra su mitra. Es talla flamenca del taller de los Beaugrant.

            Un pequeño altar adosado muestra un pequeño retablo renacentista, del mismo taller, una hermosa obra que recoge una Piedad cargada de fuerza y realismo.

            Cierra la capilla una hermosa verja plateresca, también la única de estas características en Bizcaia.
VER FOTOS
Volver


         

 

 

 

 

         

 

 

 

 

 

     

    El retablo

     

     
    Retablo
      

             El ábside nos ofrece un conjunto de tres retablos del que destaca el central. Se trata de un mueble del siglo XVI de estilo plateresco que combina pintura y escultura. Se trata de uno de los primeros retablos de estas características en nuestra provincia. Es también de escuela flamenca.

             Está dedicado a la Ascensión de la Virgen que aparece representada en su talla central, de elaboración muy popular y tal vez rescatada de un retablo anterior. Bajo ella la pequeña y hermosa talla del siglo XIV, que representa a la Virgen sedente de Zenarruza. Culmina el retablo una crucifixión y la efigie de un Padre eterno.

          Las calles laterales recogen cuatro tablas pintadas que muestran los momentos centrales de la vida de María: la anunciación, la visitación, el nacimiento de Jesús y la adoración de los Magos.

          Todo el retablo se encuentra salpicado de relieves de ángeles y figuras mitológicas de todo tipo, clásicas de este estilo renacentista.


                Todo él se apoya en una base barroca, añadido para adaptar el retablo a la altura de la Iglesia.

                  A sus lados aparecen sendos retablos barrocos del XVIII, muy bien encajados en el conjunto, uno de ellos recoge en su hornacina central una talla de la Virgen del Rosario, obra de Carmona, y el otro una de san José. Ambos culminan con dos cuadros sobre tela que recogen igualmente una Inmaculada y un san José.

                En el espacio del presbiterio se encuentra la sillería que hace de coro para los Oficios litúrgicos de los monjes.

 

 

 

 

 

 

 

 

El Órgano

 

 

Organo
          La parte trasera de la Iglesia ofrece un coro construido en el siglo XVI. Sobre él se encuentra la sillería de la época, muy sencilla y la pieza clave: el órgano. Se trata de un instrumento del siglo XVII, construido por Francisco de Etxeberria. Se trata del órgano más antiguo del País Vasco y uno de los más antiguos de la península. Posee la particularidad de ser el único que se conserva con la primera trompetería de batalla inventada por su constructor. Está restaurado y es la figura principal de los conciertos que todos los años en el mes de mayo, organiza el Departamento del Cultura de la Diputación de Vizcaya.
 
Ver Fotos
Volver