421.- Los hermanos que trabajan lejos del oratorio o están de viaje. Cap. 50.

publicado en: Capítulo L | 0

En un antiguo dicho dice que la necesidad cambia el rumbo  pero nunca el objetivo.  La espiritualidad benedictina sensible, sensata y realista  establece objetivos importantes y claros, pero presenta varios caminos para alcanzarlos. Quizás una prueba clarísima de esto es el presente capítulo.
Nada valora más S. Benito que  la oración comunitaria, de modo que ha organizado minuciosamente el oficio fijando su celebración siete veces al día. Y precisa que nada se anteponga a la obra de Dios.
Sin embargo cuando lo ideal se ve confrontado  con lo real, Benito escoge la santificación de lo real en lugar de la idealización  de lo santo.
S. Benito prevé dos casos: que pueden estar trabajando demasiado lejos y de los que han sido enviados de viaje. ¿Están todos ellos dispensados de rezar las horas canónicas? De modo  alguno, pues son su pensus servitutis. Deja claro que si hay trabajo que hacer lejos, o están de viaje han de satisfacer  la tarea de su servidumbre.
En el primer caso será el abad el que discernirá sobre la distancia justitativa. Según el Maestro, bastaban 50 pasos para que el monje quedase dispensado de acudir al oratorio, lo que parece más bien ridículo. 
La frase pensus servitutis, separada de su contexto, podía inducir a una interpretación errónea contraria al espíritu de S. Benito. En el siglo VI. no existía la obligación jurídica de rezar  el breviario.
 No podemos imaginarnos los monjes que no habían podido participar en la oración comunitaria, rezando las horas que no habían podido estar presentes  simplemente para cumplir de este modo una obligación jurídica  impuesta , que pesaría gravemente sobre su conciencia. Esta concepción nacida en la Edad Media  se ha manutenido  en vigor hasta el Vat.ll  no encaja ni mucho ni poco en el  espíritu benedictino.
“Servitutis pensum” significa para S. Benito el cumplimiento de un servicio de alabanza que expresa la total dedicación del monje a Dios. Una obligación aceptada libremente por amor que comparte con los hermanos de la comunidad.
Encontramos expresiones similares en otros pasajes de la Regla, bien  referidas al Oficio Divino, bien al conjunto de la vida monástica. S. Benito apela continuamente a las motivaciones profundas. A partir de ellas la exigencia es más fuerte y no se corre el riesgo de provocar  reacciones inmaduras que acaben en meras caricaturas de la fidelidad, o se  degradan hasta el punto  de llegar al abandono.
S. Benito quiere que el monje sea un hombre lleno de deseos, sedienta de Dios. Su oración será siempre asumida por amor tanto si es en compañía de los hermanos, como si es lejos procurando ponerse en comunicación espiritual con ellos.
En estas condiciones el monje puede vivir su consagración a Dios sin crispación, con corazón grande y gozoso, sin  tomarse nunca vacaciones de Dios ni siquiera cundo está fuera del monasterio, Para el monje orar debe ser una necesidad vital, lo mismo que el respirar para la vida física. Nunca debe afrontar la oración como una obligación pesada que puede cumplir maquinalmente para quedar libre de escrúpulos de conciencia.
Precisa S. Benito que los que trabajan lejos, lo hagan arrodillándose  en la presencia de Dios. ¿Podemos preguntarnos que significa exactamente  esta rúbrica? ¿Se refería  a que celebrar el Oficio fuera del oratorio, no dispensa el postrarse para la oración sálmica que seguía al canto de los salmos? O ¿acaso es una ordenación especial para que los monjes en lugar de recitar el oficio de pié o sentados, cumplan su  obligación derrotillas supliendo así de algún modo el ambiente sagrado  del oratorio? O ¿simplemente como opina el P. Delatte  se trata de una indicación que se debe observar las posturas ordinarias del coro?
Respecto a los que viajan no les obliga a arrodillarse para rezar el Oficio, se limita a recordarles que reciten las Horas  cuando les sea posible, dejándolo a su discreción. Con esto se acerca una vez más a la tradición cenobítica. S. Pacomio y S. Basilio han dado prescripciones semejantes en sus respectivas reglas.

Dejar una opinión