401.- Lectura de Completas.

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Se leerán cuatro o cinco hojas, según el tiempo lo permita. 42,6.

Indica que se han de leer cuatro o cinco folios. Se trata por tanto de una lectura bastante larga, cuya función no es simplemente hacer tiempo para que todos se vayan reuniendo antes de comenzar las Completas, sino ayudar a la paz interior que con los trabajos del día pudiera estar un tanto alterada. Por esto se ve que da mucha importancia a esta reunión de toda la comunidad para este final tranquilo de la jornada.
                Prohíbe leer en estas horas algunos libros de la Escritura que con algunas narraciones históricas, con sangre  y luchas no son muy apropiadas para suavizar las tensiones del día. No es que considere perniciosa la lectura de tales libros, ya que indica que en otros momentos deben leerse, pues son palabra de Dios, sino porque podrían llenar la fantasía de los espíritus débiles.
S. Benito no deja de tener en cuenta a la porción flaca que sabe existe normalmente  en toda comunidad, y a toda consta quiere proteger y salvar, pues tales lectura no convienen a los débiles. Casiano también indicaba que tales lecturas del A.T no convenían a los espíritus débiles.
Al aproximarse la noche es preciso cultivar buenos pensamientos y preparar así el corazón y la imaginación para la oración de la mañana siguiente.
Esta recolección es tanto más necearía si no se ha tenido las sufrientes lecturas durante el día por estar un tanto absorbidos por algún trabajo. Los antiguos  monjes se reunían por la tarde, después de la cena para tener juntos una conferencia espiritual para edificarse mutuamente. S. Benito ha juzgado más prudente y eficaz para este fin abolir  el uso de la conferencia y reemplazarla por una lectura, obteniendo así a la vez el objeto de la antigua conferencia y preservando la mente de posibles divagaciones.
A la luz de este capítulo, personalmente no veo muy de acuerdo con la espiritualidad de este capítulo las reuniones comunitarias de diálogo en este momento, que pueden ser ocasión de alguna tensión interior y mucho menos distraer la mente con noticias o lecturas  que no tengan la finalidad de edificar a los hermanos.
Para que esta lectura llene su fin, debe ser de pensamientos fáciles de retener, que puedan ser  alimento espiritual y faciliten la oración del día siguiente.
                    Tres veces repite en este capítulo la formula  “todos juntos”, “en un mismo lugar”. Repetir esto en tan pocas líneas es señal de la importancia que la RB da a esta reunión.
Se podrá discutir cual sea la razón de este excepcional interés de congregar a toda la comunidad  en este momento, asegurar el cumplimiento del silencio nocturno, concluir todos juntos la jornada con el canto de Completas…Es imposible determinarlo con certeza porque no lo dice la RB pero lo que no admite discusión es la voluntad que muestra S. Benito de congregar a todos los hermanos en este momento conclusivo del día.
Si queremos  sacar un provecho serio, debemos acudir a ella con  una voluntad generosa, una violencia santa para estar atentos a pesar del cansancio que a esas horas podamos sentir. 

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